¿Por qué no hay un precio único?

Es la pregunta más frecuente y, a la vez, la más difícil de responder con una sola cifra. El precio de llevar la contabilidad de un negocio depende de varios factores que cambian de un cliente a otro: el volumen de facturas mensuales, si hay trabajadores a cargo, el tipo de actividad, si se opera con el extranjero y el nivel de acompañamiento que se necesita.

Dicho esto, sí existen rangos orientativos en el mercado español que pueden servir de referencia antes de pedir presupuesto.

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Autónomos: de 25 a 90 euros al mes

Para un autónomo con una actividad sencilla, los precios habituales se mueven en estos tramos:

El factor que más mueve el precio dentro de este grupo es el volumen de facturas. Por debajo de 50 facturas mensuales, los precios tienden a la parte baja del rango. A partir de 100 apuntes contables al mes, las tarifas escalan de forma notable, pudiendo llegar a 100-150 € o más.

Sociedades limitadas: de 150 a 250 euros al mes

Para una SL pequeña, sin empleados y con una actividad comercial sencilla (30-50 facturas al mes), el precio medio en España se sitúa entre 150 € y 250 € al mes, sin IVA. Esto suele cubrir:

Aparte de la cuota mensual, hay servicios que muchas gestorías facturan de forma independiente:

En conjunto, una SL pequeña puede suponer un coste anual de gestoría de entre 2.000 € y 2.500 €, sin contar tasas e impuestos propios de la actividad.

Qué hace subir el precio

Más allá del volumen de facturas, hay varios factores que encarecen cualquier presupuesto, tanto para autónomos como para sociedades:

Estos extras pueden situar el coste mensual en una franja de 150 € a 250 € incluso para un autónomo, si la actividad lo requiere.

Gestoría online vs. asesoría presencial: no es solo precio

Las opciones 100% online suelen ser más económicas, pero conviene tener claro qué se pierde y qué se gana:

Para un negocio que factura poco y tiene una actividad muy simple, el ahorro online puede tener sentido. Para una pyme que necesita decisiones (cuándo conviene un cambio de forma jurídica, cómo planificar la fiscalidad de cara a un crecimiento, o simplemente alguien que cuando llama a Hacienda lo coge un teléfono real) el acompañamiento presencial suele compensar la diferencia de precio.

Cómo saber qué vas a pagar realmente

Antes de comparar presupuestos entre asesorías, conviene tener claro:

Un presupuesto cerrado sin conocer estos datos suele quedarse corto en cuanto el negocio crece o se complica mínimamente. Lo más fiable es pedir un presupuesto personalizado explicando la actividad real, no comparar solo el número que aparece en la web.